En Jean Leon, siempre hemos tenido claro nuestro compromiso con la sostenibilidad y el respeto por la naturaleza. Desde 2008, trabajamos nuestras viñas con prácticas ecológicas, utilizando en su lugar abonos orgánicos naturales y técnicas como las feromonas o el caldo bordelés para evitar las plagas.
La viticultura regenerativa va un paso más allá de la viticultura ecológica: se basa en recuperar la vida en los suelos y crear ecosistemas naturales que fomenten la biodiversidad, frenen la erosión y hagan más resilientes nuestros viñedos. Además, este modelo vitícola permite capturar CO2 atmosférico y fijarlo en los suelos a través de las cubiertas vegetales, contribuyendo de esta manera a minimizar los efectos del calentamiento global.
Hace unos años, se inició el proyecto europeo VITIREGENERE, una iniciativa que apuesta por la viticultura regenerativa.
Un compromiso histórico con la viticultura
En Jean Leon hemos sido pioneros en la adopción de prácticas vitícolas desde hace más de una década, y nos hemos dado cuenta de que la degradación de los suelos y la necesidad de una agricultura que mejore la salud y los nutrientes del suelo, son grandes retos a los que nos enfrentamos. En 2022, nos unimos al proyecto VITIREGENERE, junto a otros miembros comprometidos con la viticultura sostenible, organismos como INNOVI y IRTA, y bodegas como Familia Torres , Can Feixes y Clos Mogador. Este proyecto es un grupo operativo cuyo objetivo principal es demostrar y validar prácticas agrícolas regenerativas que ayudan a mejorar la salud del suelo en los viñedos, haciendo de la viticultura una actividad más sostenible. Con este proyecto, se han validado técnicas que nos permiten solucionar los problemas que nos está planteando el cambio climático, enfocando nuestros viñedos como pequeños ecosistemas que deben ser nutridos y cuidados.
Este proyecto se suma a la Iniciativa 4p1000, que busca aumentar el carbono almacenado en el suelo para ayudar a combatir el cambio climático. A través de prácticas regenerativas, podemos fijar más carbono en el suelo, lo que nos ayuda con la lucha contra el calentamiento global. Es una manera de cuidar nuestro planeta mientras producimos vinos de calidad.
Objetivos del proyecto
En el proyecto vitiregenere se ha hecho un estudio agronómico, fisicoquímico y microbiológico y de fijación de carbono orgánico en el suelo, llevando a cabo en cada año microvinificaciones de todas las parcelas. Los principales objetivos han sido:
- Demostrar y validar prácticas que mejoren la salud de los suelos, para una viticultura más sostenible.
- Mejorar la gestión de la fertilización y tratamientos fitosanitarios
- Aumentar la capacidad del suelo para retener agua, así como mejorar la eficiencia en el uso del agua de lluvia.
- Reducir la erosión del suelo y mejorar la biodiversidad, tanto a nivel microbiano como de flora y fauna local.
- Integrar la agricultura en el ecosistema próximo, y proteger el valor paisajístico. Esto implica que nuestros viñedos trabajen en armonía con el entorno natural que los rodea y que, al mismo tiempo, mantengamos la belleza del paisaje en la zona.
Prácticas regenerativas en los viñedos de Jean leon

Jean Leon ha adoptado varias prácticas clave dentro de la viticultura regenerativa, entre ellas, destacan:
- Cubiertas vegetales: Hemos implementado el uso de plantas para proteger el suelo, mejorar su fertilidad y aumentar la biodiversidad. Estas plantas mantienen la humedad, mejoran la fertilidad del terreno y evitan que el suelo se desgaste. Actúan como aliados en la lucha contra el cambio climático al fijar carbono en el suelo.
- Gestión natural de los nutrientes: Reduciendo del uso de fertilizantes químicos y optando por materia orgánica que mejoran la calidad del suelo sin dañarlo.
- Conservación de la biodiversidad: Fomentando la fauna y flora locales para crear un ecosistema saludable y equilibrado.
- Análisis microbiológicos: con un seguimiento regular del estado del suelo para evaluar su salud y capacidad de regeneración.
Las principales conclusiones del proyecto Vitiregenere es que se necesitan más años para ver cambios notables en el suelo, sobre todo a nivel analítico, pero sí se puede observar un ligero aumento del estoc de carbono orgánico en campo y una ligera reducción de emisión de gases de efecto invernadero.
También se ha constatado que es necesario un buen manejo de la cubierta vegetal para evitar aumentar la deficiencia hídrica del viñedo en caso de sequía. Un exceso de estrés hídrico puede afectar de forma significativa al desarrollo vegetativo de la planta, la producción y calidad de la uva.
Se ha analizado el microbioma presente en viñedos de distintas bodegas y se ha constatado que la proporción de especies es específica para cada uno y viene dado por las condiciones edafoclimáticas.
En general, el año 2023 se observó una disminución el contenido de bacterias, hongos y microorganismos en los suelos debido a la sequía, aunque hubo una recuperación e incremento respecto a los valores del 2022 en los mismos. La biodiversidad y riqueza de los microorganismos fue mayor en las parcelas regenerativas que en las convencionales.
Gracias a proyectos como VITIREGENERE y a iniciativas como 4P1000, nos ayudan a asegurar que, en el futuro, todos podamos seguir disfrutando de vinos de calidad en un planeta más sostenible.



