Nativa nace de la manera en que Jean Leon entiende el Penedès: un territorio al que sentirse profundamente arraigado, pero que nunca debe dejar de explorarse.
Es una visión basada en el respeto por la tierra, su paisaje y su identidad, manteniendo al mismo tiempo vivo un impulso constante por innovar, experimentar y descubrir nuevas formas de expresarla.

Nativa encarna esta filosofía a través de vinos que exploran variedades vinculadas al territorio y nuevas posibilidades, guiados siempre por una viticultura sostenible y una mirada innovadora.
Es una forma de entender el vino que reúne dos ideas que siempre han estado en el corazón del espíritu de Jean Leon: mantener nuestras raíces firmemente ancladas a la tierra mientras miramos más allá del horizonte.
La baldosa catalana, elemento escogido para inspirar esta colección, representa un elemento muy característico de nuestro territorio. Significa una valiosa pieza testimonial de nuestra historia y la vida popular desde mediados del siglo XVII hasta finales del siglo XIX, convirtiéndose así en una importante manifestación artística de transmisión de la información social de la época.
Los azulejos de muestra de cerámica vidrada, usados en este caso, son aquellos que, ellos mismos o bien en grupos de cuatro, forman un dibujo con motivos naturales o geométricos, y constituyeron los revestimientos cerámicos de viviendas de Barcelona, de todo Cataluña y de la Península Ibérica, con fines ornamentales y decorativos.

El primer vino de la colección, de producción limitada, está elaborado íntegramente con xarel·lo, la uva blanca más representativa del Penedès, una variedad rústica resistente a la sequía y al calor y perfectamente adaptada al territorio, con vendimias equilibradas de gran calidad.


El primer espumoso del mundo elaborado con la variedad ancestral recuperada forcada. Una propuesta única y exclusiva que combina innovación, autenticidad y una historia de recuperación vitícola excepcional, bajo el sello de calidad Clàssic Penedès.