En Jean Leon, siempre hemos apostado por la innovación, la calidad y el respeto por el medio ambiente. Hoy, nos enorgullece anunciar que formamos parte de las primeras bodegas del mundo en recibir la certificación internacional de viticultura regenerativa a través de la Regenerative Viticulture Alliance (RVA), un hito que reafirma nuestro compromiso con el cuidado del planeta y con la producción de vinos sostenibles.
La certificación Regenerative Viticulture Alliance (RVA), promovida por la Asociación de Viticultura Regenerativa, reconoce los esfuerzos de las bodegas que aplican prácticas agrícolas sostenibles que contribuyen a regenerar los suelos y mitigar el cambio climático. Jean Leon ha sido una de las siete bodegas seleccionadas de cuatro países que ha logrado esta distinción, junto a referentes internacionales como Domaine Mirabeau (Côtes de Provence, Francia), Lima & Smith (Vinho Verde, Portugal), Miguel Torres Chile (Región del Maule, Chile) y Familia Torres (Penedès) entre otros.
¿Qué significa viticultura regenerativa?

La viticultura regenerativa es un enfoque innovador que no solo busca producir vinos de calidad excepcional, sino también proteger y mejorar el ecosistema de la viña. Las técnicas incluyen el no labrado, la utilización de cubiertas vegetales y el pastoreo racional, todas ellas diseñadas para mejorar la salud del suelo y aumentar la biodiversidad. Este enfoque no solo regenera la tierra, sino que también actúa como imbornal de carbono, ayudante a reducir los efectos del calentamiento global.
Dos niveles de certificación RVA: Un camino hacia la sostenibilidad total
El estándar Regenerative Viticulture Alliance (RVA) establece un sistema de certificación dividido en dos niveles, que reflejan el grado de compromiso de los viñedos con las prácticas regenerativas. Esta distinción no solo garantiza la sostenibilidad de los procesos agrícolas, sino que también sirve como una hoja de ruta clara para los productores que desean transitar hacia un modelo completamente regenerativo. Los dos niveles son:
1. RVA Certified
Este es el nivel más alto de certificación y se otorga a aquellos viñedos que han implementado la totalidad de las prácticas regenerativas descritas en el estándar RVA. Estas prácticas abarcan:
- No labranza: Evitar el arado para preservar la estructura y la microbiota del suelo.
- Cubiertas vegetales: Uso de plantas para proteger el suelo, mejorar su fertilidad y aumentar la biodiversidad.
- Pastoreo racional: Introducción de animales de pastoreo controlado para gestionar las cubiertas vegetales y devolver nutrientes al suelo de manera natural.
- Enmiendas orgánicas: Uso de fertilizantes naturales que mejoran la calidad del suelo sin dañarlo.
- Conservación de la biodiversidad: Fomento de la fauna y flora locales para crear un ecosistema saludable y equilibrado.
- Análisis microbiológicos: Seguimiento regular del estado del suelo para evaluar su salud y capacidad de regeneración.
- Bienestar animal y condiciones laborales dignas: Garantía de un trato justo tanto para los animales como para los trabajadores involucrados en el proceso.
La certificación RVA Certified garantiza que el viñedo no solo cumple con las normativas ecológicas, sino que también está optimizando sus prácticas agrícolas para contribuir activamente a la mitigación del cambio climático y la regeneración de la tierra. En este nivel, el viñedo se convierte en un modelo de referencia para otros productores que buscan una producción de vinos más sostenible y responsable.
2. RVA Transition
Este segundo nivel de certificación está diseñado para aquellos viticultores que se encuentran en proceso de adoptar el modelo regenerativo, pero que aún no han implementado todas las prácticas requeridas por el estándar RVA. Estos viñedos están en transición hacia una gestión más sostenible, cumpliendo con algunos de los criterios clave, pero no con todos.
- Aunque no aplican la totalidad de las prácticas, los viñedos RVA Transition ya están demostrando un compromiso firme con la sostenibilidad y el bienestar del ecosistema.
- La certificación RVA Transition permite a estos viñedos acceder a los beneficios de un enfoque regenerativo mientras completan su evolución hacia una certificación completa. Este nivel actúa como un incentivo para los productores que buscan mejorar de manera progresiva sus prácticas agrícolas.
Verificación por Ecocert
Independientemente del nivel de certificación, los viñedos son verificados por Ecocert, el líder mundial en certificación orgánica y sostenible. Esto asegura que todas las prácticas regenerativas aplicadas cumplen con los más altos estándares de sostenibilidad reconocidos a nivel global. La implicación de Ecocert aporta una garantía adicional de transparencia y credibilidad, proporcionando a los consumidores la confianza de que los vinos certificados bajo el sello RVA no solo son de alta calidad, sino también respetuosos con el medio ambiente.
Un vino que marca la diferencia

Este año, nuestro Vinya Gigi Chardonnay 2023 será el primer vino en llevar el distintivo RVA, y es un reflejo de la dedicación que ponemos en el cuidado del viñedo del que procede. Hemos implementado prácticas regenerativas que no solo mejoran la calidad del vino, sino que también contribuyen a la lucha contra el calentamiento global.
Un futuro más sostenible para el vino
La certificación RVA no solo representa un logro para nosotros, sino también una oportunidad para invitar a otros viticultores a unirse a este cambio de paradigma en la industria vitivinícola. Desde la Asociación de Viticultura Regenerativa, que cuenta con más de 110 socios en 9 países, seguimos impulsando un futuro en el que la sostenibilidad y la excelencia vinícola vayan de la mano.
En Jean Leon, creemos que el futuro del vino está en la regeneración de los suelos, la preservación de los ecosistemas y la producción responsable. Y con la certificación RVA, estamos un paso más cerca de hacer de este sueño una realidad.



